«El fuego está completamente controlado y parcialmente sofocado. Quedan algunos focos residuales por apagar». Así lo ha confirmado esta madrugada el portavoz de los bomberos de París, Gabriel Plus, que ha remarcado que los daños son «dramáticos» después de que este lunes por la tarde un incendio de graves proporciones devastara la Catedral de Notre-Dame de París, el fuego, que se inició sobre las 18:50 horas, ha afectado a todo el armazón que sustenta el tejado y la aguja central del templo, añadida en el siglo XIX al templo medieval, y dos tercios del tejado se han derrumbado. «Todo el tejado se ha hundido, la armadura está destruida, una parte de la bóveda se derrumbó… y la aguja ya no existe».

Pasadas las tres de la madrugada, el Cuerpo de Bomberos de la capital francesa ha confirmado que las llamas se encuentran bajo control, y que los 400 efectivos desplegados en la zona seguirán trabajando en la zona para garantizar la seguridad del templo. «El fuego se ha extinguido, pero seguiremos supervisando las llamas residuales y enfriando algunas partes que siguen muy calientes», ha explicado Gabriel Plus.
El incendio en la catedral, uno de los monumentos más emblemáticos de París y el más visitado de Europa, estaría «potencialmente relacionado»con las obras de renovación del edificio, según han apuntado fuentes de los bomberos citadas por la televisión francesa BFMTV. También añadían que, poco después de comenzar el fuego, se estaba quemando todo el material de madera (unas 500 toneladas) de la catedral y fue rápidamente evacuada.
El fuego se avistó por primera vez en la parte de la cubierta de la cabecera, sobre el deambulatorio, en torno a las 18:50 horas de la tarde de este lunes. Los bomberos tuvieron dificultades para acceder a la catedral, lo que hizo que las llamas se extendieran por todo el armazón que sujeta el techo, que poco a poco fue pasto de las llamas, que también afectaron a algunos arbotantes.
Macron había acudido por la tarde a los alrededores del templo para seguir el trabajo de los bomberos acompañado por el primer ministro, Édouard Philippe. Otros miembros de su Gobierno, entre ellos la ministra de Defensa, Florence Parly, el titular de Cultura, Franck Riester, y el secretario de Estado de Interior, se trasladaron igualmente al puesto de mando desde donde se supervisan las operaciones.
La Fiscalía de París ya ha abierto una investigación para determinar las circunstancias del incendio. La Policía Judicial ha sido la encargada de investigar los motivos del incendio y agentes han comenzado los interrogatorios para esclarecer el origen del fuego, que comenzó en uno de los andamios de las obras de renovación.
El obispo de la ciudad Maurice de Sully decidió en 1160 construir una catedral en el estilo de la época y, respaldado por el rey Luis VII, por los notables y por múltiples corporaciones profesionales, las obras comenzaron tres años después, pero tardaron en finalizar algo más de un siglo, en 1272. Durante un tiempo fue el edificio cristiano más grande del mundo occidental y símbolo de la riqueza y de la potencia de la capital.































